Abstractos y relativos

Por Matías Roque

Las utopías no son imaginadas sólo para mover energías, pensamientos e ideas y participar de debates más o menos copados o desafiantes. Representan algo más que sueños e invenciones futuristas y nos ayudan a crear escenarios ideales para el arte, la ciencia y el progreso. Son necesarias para darle realidad a las ficciones que desde el comienzo de la historia el ser humano construye en su caverna, en su quintita.

El capítulo de hoy trata sobre los genios que cambiaron la percepción de nuestro alrededor, revolucionaron y transformaron espacios para que nuestro mundo sea un lugar mejor, un poco más entendible como mínimo, y brindaron esperanza para continuar el camino de la creación. “Responsables de pensamientos, luego acciones”, decían John and Yoko sobre la paz y el amor de nuestras almas y mentes.

 

Nuestra serie a develar es “Abstract: the art of desing”, acerca de los maestros que inspiran y marcan tendencias y estilos tanto en la arquitectura, el diseño gráfico, industrial, escénico, etc. Personas realmente motivantes y vanguardistas a las que vale la pena escuchar y tratar de copiar, al menos en el entusiasmo.

Luego “Okja”, una película surcoreana que retrata el activismo en defensa de la conservación de las especies y denuncia la codicia, los artilugios y las retoricas para ejercer dominios e imponer productos de consumo masivo. Por oposición claro, los ideales ancestrales de pertenencia y el cuidado de la naturaleza y el bienestar.

 

Por último “En la mente de Einstein” y “El último hombre en la luna”, documentales que me “volaron el coco” y me hicieron pensar que nada es imposible, que todo parte de nuestra mente y voluntad: movimiento en la creación, valentía en la ejecución y confianza en la imaginación.

El primero sobre teoría y obra del mejor astrofísico y soñador de nuestra especie; el segundo, del que casi nadie se acuerda, pero partícipe necesario de una historia increíble, tal vez porque ni siquiera sucedió.

“Abstract: the art of desing” (Scott Dadich 2017) Netflix

Lo mejor de esta serie es la sensación que te queda luego de cada episodio, el hecho de que podemos concretar lo que nos propongamos, que con preparación, esfuerzo, perseverancia y un poco de imaginación, es posible llegar a dar el máximo y hacer posibles proyectos que parecen inalcanzables. Todo se construye por etapas, siempre se avanza, el trabajo lleva al éxito, y la voluntad mueve montañas (si fuese fácil…)

Cada segmento cuenta la vida uno de los capos mundiales del arte y el diseño, pero desde una perspectiva intimista, familiar, donde resulta natural entender el proceso de realización de los creativos e inspirarse en sus métodos para llegar a trascender dentro de una disciplina, ya sea como dibujantes, diseñadores, constructores, etc.

Desde el padre de las “Air Jordan”, el delineador automovilístico de Chrysler, la tipógrafa de la estética neoyorquina, el constructor danés que sorprendió al mundo, entre otros; todes tienen algo que ofrecernos para hacer de nuestras tareas situaciones superadoras y pensar el abstracto como un concreto en nuestro día a día .

“Okja” (Bong Joon-ho 2017 Corea del Sur) Plataformas cinéfilas

Una corporación alimenticia crea una especie de cerdas gigantes, casi hipopótamos, y las envía a distintas partes del mundo para evaluar que condiciones son favorables a su reproducción fomentar la explotación en masa de esa especie, genéticamente manipulada para su engorde veloz e intensivo, y elaborar productos super económicos de estos nuevos animales usando a su vez el poder del marketing y la manipulación informativa, sin ningún proceso que asegure la calidad de los alimentos.

Una de las cerdas cae en manos de una niña y su abuelo en los surreales paisajes de las montañas surcoreanas, y por supuesto, Okja va a formar parte de la familia y la cultura del lugar. Pero llega el momento de las evaluaciones y la trama se torna en una aventura de lucha y activismo que pondrá en evidencia a la corporación y dejará candente el debate acerca de la producción –carnívora- de alimentos.

Documentales: “En la mente de Einstein” (Jamie E. Lochhead 2015) / “El último hombre en la luna” (Mark Craig 2014) Netflix

Esta vez seleccionamos dos trabajos para esta sección porque resultan fascinantes tanto en su sentido y aporte palpable al universo de las ideas y los sueños, como por lo increíble de sus historias y los hechos que finalmente los pusieron como protagonistas centrales del último siglo, uno por su genio, el otro por sus hazañas.

La historia de Albert Einstein, y por sobre todo, la manera en la que llega a sus concusiones científicas a través de la teoría del pensamiento, es tremendamente destacable. Con un lápiz y un papel, y la observación e imaginación, elabora ni más ni menos que la explicación del origen del universo, su desarrollo, su funcionamiento. Posteriormente lo pone en dimensión, un hecho que puesto en perspectiva, resulta tan paradigmático como la revolución copernicana, incluso superador a Newton y Galileo.

Einstein no era un brillante matemático ni el mejor de su clase, no necesitó de dones superdotados para llegar a conclusiones tan trascendentales. Y por eso resulta monumental el logro de su obra, sencillamente explicada en el documental. Es una guía simple y didáctica para entender porque el estudio de la luz derivó en el hallazgo que cambiará el sentido del todo, algo relativo dijo, e inconmensurable seguramente.

Y es gracias a este tipo de mentes idealistas que el ser humano pudo convertir sus sueños más extraños en realidades, o por lo menos en ficciones de la posverdad. Y así pensar que llegamos a la luna, que viajamos en cohetes y que el anhelo y el desvelo de tocar el cielo fue posible luego de miles de años de mirar pa’ arriba.

“Del segundo no se acuerda nadie” dijo Bilardo, del último menos pensaban. Pero si tu logro fue dejar tu huella en la Luna ahí todo cambia. Y el documental cuenta como un piloto de aviones se transformó en el último astronauta que llegó hasta la luz que brilla.

¿Será que realmente los yanquis ganaron la guerra fría en un estudio de televisión? ¿Habremos dado los pasos necesarios para recorrer nuestra galaxia y llegar algún día a otros planetas? ¿Tendremos la posibilidad de que una vez que destruyamos nuestro hogar encontremos un nuevo mundo para explotar? Creer o no, esa es la cuestión.

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