Hielo incandescente de Verónica Pérez Arango (Editorial Caleta Olivia, 2017)

Estás en otro lado
aunque miremos juntos
películas de miedo
aunque la misma
frazada nos abrigue.
Una interferencia
constante se interpone
entre nosotros
hablamos
el mismo idioma
pero hay pedazos
de conversaciones
que no encajan
en esta historia.
Me hubiese gustado regular
el ruido blanco que anida
en nuestros corazones.

#

Plutón en la portada
del Washington Post.
Tocás la foto
el contorno liso
de su corteza de hielo.
¿Serías capaz
de lamer el frío
filoso y próximo
a desaparecer?
¿Sabés? Soy parecida
a Plutón
con su luz azulada
cayendo vertical
y cortando mi cuerpo.

#

Con un abrazo breve
quiero despedirme
no hacer
demasiado alboroto.
−no es mi estilo−.
Hundiré la nariz
en su traje de astronauta.
Las montañas plateadas
que se forman
con la tela espacial
van a esconder
las espesas lagunas
de mis ojos.

Verónica Pérez Arango (Buenos Aires, 1976). Publicó la plaqueta la desdentada (Casa de la Poesía de Buenos Aires, 2002), Camping (Bahía Blanca, Vox, 2010), Un dibujo del mundo (Buenos Aires, El Ojo del Mármol, 2014; Ediciones Liliputienses, España, 2015) y La vida en los techos (Bahía Blanca, Colectivo Semilla, 2017). Participó de las antologías Lo que la perdiz opina de los finales felices (Ediciones Liliputienses, España, 2015), El Rayo Verde (Viajero Insomne, 2014), Exit 75 (edición a cargo de Germán Weissi, Alejandro Parrilla y Laura Mazzini, 2014) y Quedar en lo cantado. Poesía argentina y dominicana (El fin de la noche, 2009).

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